¿En qué se diferencian los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)?

  • Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con las 169 metas tienen un alcance más amplio y van más allá que los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) al abordar las causas fundamentales de la pobreza y la necesidad universal de lograr un desarrollo a favor de todas las personas. Los objetivos abarcan las tres dimensiones del desarrollo sostenible: el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente. Sobre la base del éxito y el impulso de los ODM, los nuevos objetivos mundiales abarcan más con la pretensión de afrontar las desigualdades, el crecimiento económico, el acceso a un trabajo decente, las ciudades y los asentamientos humanos, la industrialización, los océanos, los ecosistemas, la energía, el cambio climático, el consumo y la producción sostenibles, la paz y la justicia.
    Los nuevos objetivos son de aplicación universal para todos los países, mientras que los ODM únicamente estaban dirigidos a los países en desarrollo. Un elemento fundamental de los ODS es la gran atención que prestan a los medios de aplicación —la movilización de recursos financieros—, el desarrollo de la capacidad y la tecnología, los datos y las instituciones. Los nuevos objetivos reconocen que es esencial luchar contra el cambio climático a fin de lograr el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza.

    Cómo se aplican los ODS, según Naciones Unidas (2017):

    La Agenda de Acción Addis Abeba, que fue el resultado de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, preveía políticas y medidas concretas para apoyar la aplicación de la nueva agenda. El cumplimiento y el éxito de la agenda se basarán en las políticas, planes y programas de desarrollo sostenible de los países y estarán dirigidos por estos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) actuarán como una brújula a la hora de armonizar los planes nacionales con los compromisos mundiales de los países.
    Las estrategias de desarrollo sostenible asumidas como propias por los países e impulsadas por ellos requerirán estrategias de financiación y movilización de recursos.
    Se espera que todas las partes interesadas, a saber, los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado, entre otros, contribuyan a la consecución de la nueva agenda.
    Se necesita una alianza mundial revitalizada para apoyar las iniciativas nacionales. Así se reconoce en la Agenda 2030. Igualmente, se reconoce que las alianzas entre múltiples interesados son un componente importante de toda estrategia que pretenda movilizar a todas las partes interesadas en torno a la nueva agenda.